5 de marzo de 2023

SACRAMENTOS DE CURACIÓN





RECONCILIACIÓN












El sacramento de la confesión también es llamado reconciliación.

La reconciliación es un sacramento de curación que consiste en confesar los pecados y recibir el perdón de Dios a través del sacerdote. También recibe el nombre de confesión o penitencia, aunque este último ya no se usa. El ministro es el sacerdote común. En caso extraordinario y según la gravedad, puede ser el obispo o el Papa. El sacramento está destinado a todo bautizado que se sienta en falta (pecado).

Este sacramento consiste en un ritual en el que la persona declara sus pecados a un sacerdote, quien está autorizado y facultado para darle la absolución de los mismos, previa asignación de una penitencia.

A partir del momento en que la persona es absuelta, se considera que está en "estado de gracia". Por ello, la confesión o reconciliación es recomendada para poder comulgar.

Sin embargo, aunque el acto de comulgar puede practicarse a diario si la persona lo desea, no es necesario confesarse siempre que se pretende hacerlo. Basta con confesarse cada vez que la persona sienta la necesidad.

Significado de la reconciliación

La reconciliación representa la misericordia infinita de Dios frente a la fragilidad humana y la oportunidad de caminar hacia la santidad. Es asimismo fuente de paz de conciencia y auxilio espiritual ante la tentación.

El signo o materia visible de la reconciliación es la confesión de los pecados ante el sacerdote. La persona debe preparar un buen examen de conciencia, hacer un acto de contrición (arrepentimiento); tener propósito de enmienda (reparar el daño) y cumplir la penitencia.

Para dar la absolución de los pecados y sellar el acto de reconciliación, se puede usar una oración corta o una oración larga. Estas oraciones son:

  • Forma corta: «Yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo».
  • Forma larga: «Dios, Padre misericordioso, que reconcilió consigo al mundo por la muerte y la resurrección de su Hijo y derramó el Espíritu Santo para la remisión de los pecados, te conceda, por el ministerio de la Iglesia, el perdón y la paz. Y yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo».

Elementos de la confesión o reconciliación

Entre los elementos o pasos para una buena confesión, se cuentan los siguientes:

  • Antes de la confesión:
    1. Hacer previamente un examen de conciencia.
    2. Hacer un acto de contrición (arrepentirse, sentir dolor por haber pecado).
    3. Tener propósito de enmienda.
  • En la confesión:
    1. Confesar los pecados.
    2. Recibir la penitencia asignada por el sacerdote y escuchar sus consejos.
    3. Recibir la absolución del sacerdote.
  • Después de la confesión:
    1. Cumplir la penitencia.
    2. Procurar no volver a pecar.

Confesionario

Normalmente, la confesión católica es hecha en privado, en una especie de habitáculo llamado confesionario. Antiguamente, estos confesionarios contaban con un reclinatorio en el cual el penitente se arrodillaba. Además, estaban separados por una especie de red o malla para garantizar el anonimato de la confesión.

Actualmente, la Iglesia ha juzgado que el diseño antiguo de los confesionarios es impersonal, de manera que ha dado licencia a las parroquias que lo deseen para adaptarlos. Así, en muchos confesionarios actuales se ha agregado un asiento para el penitente y se ha eliminado el separador.

Fundamentos bíblicos de la reconciliación

Para los católicos, el Nuevo Testamento autoriza a los sacerdotes a transmitir el perdón de Dios a los penitentes. Por ejemplo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les son perdonados; a quienes se los retengáis, les son retenidos» (Juan 20, 22-23).

También: «A ti (Pedro) te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la Tierra quedará atado en los Cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los Cielos» (Mateo 16, 19).

Otras referencias se pueden encontrar en: Mateo 18, 18. Lucas 15, 18-19. Juan 20, 21-23. Hechos de los Apóstoles 19, 18. Primera Carta a los Corintios 5, 3-5. Segunda Carta a los Corintios 2, 6-11. Carta a los Corintios 5, 18-20. Carta de Santiago 5, 16. Primera Carta de Juan 1, 8-9.





ACTIVIDAD:






 UNCIÓN DE ENFERMOS

 









La unción de los enfermos es un sacramento de curación que consiste en transmitir la gracia de Dios, el consuelo y la fortaleza a las personas enfermas de gravedad (no necesariamente en peligro de muerte). El ministro es el sacerdote. El sacramento está dirigido a cualquier persona bautizada que se encuentre enferma, incapacitada o en peligro de muerte.

Significado de la unción de los enfermos

El sacramento de la unción de los enfermos transmite la presencia de Cristo. Brinda fortaleza y consuelo en la enfermedad, da paz de conciencia en el lecho de muerte y otorga el perdón de las culpas para la vida eterna.

El signo visible del sacramento (materia) es la unión de los Santos Óleos, que consiste en aceite de oliva bendecido que se aplica sobre el sujeto haciendo la señal la cruz.

La oración que sella el sacramento de la unción de los enfermos es: «Por esta santa Unción (se unge el aceite con la señal de la cruz) y su benignísima misericordia, te perdone el Señor todo lo que has pecado por medio de la vista, el oído, el olfato, el gusto y la palabra, el tacto, el andar. Así sea».

Fundamentos bíblicos de la unción de los enfermos

Las bases de este sacramento se registran en los pasajes bíblicos según los cuales Jesús atendió a los enfermos. Para la Iglesia católica, Jesús hizo sentir la presencia de Dios al confortar y sanar a los enfermos (ver Marcos 6,13; Lucas 13, 12-13).

Por otra parte, la Carta de Santiago instruye sobre asistir a los enfermos para llevar sanidad física y/o espiritual, signos de la gracia divina (Santiago 5,14-15). Otras referencias son: Hechos de los Apóstoles 9, 17-18; Primera Carta a los Corintios 12, 9.





ACTIVIDAD:







26 de febrero de 2023

LOS SACRAMENTOS: LA CONFIRMACIÓN

 









Qué es Confirmación:

Confirmación puede referirse a dos cosas: por un lado, la acción y efecto de confirmar, esto es, dar prueba de un hecho, fenómeno, decisión, etc. Por el otro lado, puede referirse también a un sacramento de la Iglesia católica.

La confirmación es uno de los siete sacramentos de la Iglesia católica, practicado también por la Iglesia ortodoxa y la anglicana. Su propósito es renovar las promesas bautismales y expresar públicamente el compromiso del seguimiento del Evangelio.

En la antigüedad, la confirmación era practicada por la Iglesia junto con el bautismo, que es el ritual de iniciación cristiana, y la comunión. Esto se debía a que en aquellos tiempos, estos rituales eran recibidos tras una larga formación.

Cuando se estableció la costumbre de bautizar a los niños pequeños, los tres rituales se separaron. A partir del Concilio de Trento en el siglo XVI, la confirmación pasó a administrarse entre 2 y 7 años después del bautismo.

En los tiempos actuales, gracias al Concilio Vaticano II en la década de 1960, la administración de la confirmación se ha postergado hasta unos 7 años después de la primera comunión, de manera que la persona pueda renovar sus promesas bautismales de forma consciente. En términos generales, la confirmación suele practicarse después de los 16 años.

Símbolos de la confirmación

El sacramento de la confirmación es administrado por un obispo. Sus símbolos rituales son:

  • La imposición de las manos: este signo transmite la bendición, el poder y la gracia de Dios de una persona a otra. Representa así la eficacia del la entrega del don del Espíritu Santo.
  • La crismación o unción del óleo sagrado: a través de la unción del óleo sagrado, símbolo de abundancia, gozo y limpieza, el confirmando se consagra como testigo de la fe y seguidor del Evangelio.

Además, el confirmando debe escoger un padrino o una madrina de confirmación, cuyo papel será acompañarle en la profundización de su fe en la edad adulta. Por ello, el padrino o la madrina deberán ser creyentes practicantes.


La confirmación es un sacramento de iniciación que consiste en la renovación de las promesas bautismales. Entre ellas, el rechazo del pecado, el seguimiento del evangelio y el compromiso con la Iglesia. El ministro es el obispo, quien pueden delegar la función en un sacerdote. El sujeto puede ser cualquier persona bautizada que haya tomado la primera comunión.

Significado de la confirmación

La confirmación simboliza la reafirmación de la fe y del compromiso cristiano, acrecentados por los dones del Espíritu Santo: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.

La materia o signo visible de la confirmación es la unción del Santo Crisma, un aceite perfumado que simboliza el fortalecimiento de la fe y el llamado a ser testimonio. Imposición de manos, la cual transmite la bendición de Dios.

La oración por la cual se sella el sacramento de la confirmación es: «Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo». Una vez pronunciada por el obispo, la persona ya está confirmada.

Otros elementos complementarios de la liturgia de confirmación son: la luz del cirio pascual y el beso de la paz. La luz es símbolo del Espíritu Santo que da vida. El beso es señal de la comunión del obispo con los fieles.

Fundamentos bíblicos de la confirmación

El principal fundamento bíblico de la confirmación se encuentra en el pasaje de Pentecostés, de los Hechos de los Apóstoles (Hechos 2, 1-13). Según el libro, después de la muerte y resurrección de Jesús, los apóstoles se escondieron por miedo.

Al final de cincuenta días, el Espíritu Santo se derramó sobre ellos, fortaleció su fe, los colmó de dones y los envió a predicar el Evangelio. Otras referencias son: Hechos de los Apóstoles 19, 1-6. Segunda Carta a los Corintios 1, 21-22. Efesios 1, 13. Hebreos 6, 1-2.


 




ACTIVIDAD: 



Hemos terminado los Sacramentos de Iniciación a la vida Cristiana.
Repasamos dichos Sacramentos.







ACTIVIDAD:


21 de febrero de 2023

CON EL MIÉRCOLES DE CENIZA SE INICIA LA CUARESMA


El Miércoles de Ceniza marca el inicio de los 40 días de Cuaresma, en los que la Iglesia Católica convoca a los fieles a la conversión y a la preparación para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa.

La Cuaresma es un tiempo de preparación para la Semana Santa, en la que se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Este tiempo dura 40 días, de ahí su nombre y comienza con el Miércoles de Ceniza.

¿De dónde se obtienen las cenizas?

Para esta importante ceremonia se queman los restos de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Estas se rocían con agua bendita y luego son aromatizadas con incienso.

La Cuaresma es una temporada de vida simple. Mientras toda la Iglesia se prepara para la gran celebración del Misterio Pascual de Cristo en el Triduo Pascual, los católicos hacen esfuerzos especiales para orar, hacer penitencia y buenas obras.

La cuaresma es como un testigo anual que nos recuerda la importancia de la Cruz de Cristo, como signo e instrumento de salvación. La cuaresma es el ofrecimiento público y solemne de la pascua de Cristo, su muerte y resurrección para la redención de todos.

¿Cuáles son las actividades que se realizan en la Cuaresma?

La iglesia católica aconseja mantener como base tres prácticas cuaresmales.

Ayuno. El Código de Derecho Canónico establece que el ayuno es obligatorio desde los 18 hasta los 59 años.

Oración. El cristiano dialoga con el Señor, deja que la gracia entre en su corazón y se abre a la acción del Espíritu Santo.

Limosna.

¿Cuáles son los signos de la Cuaresma?

Símbolos de la Cuaresma son:

La cruz de ceniza. Representa la “quema” o purga de los pecados previos a la Cuaresma, de modo que el feligrés está listo y limpio para el bautismo y la reunión con Cristo.

El color púrpura.

La cruz.



 




ACTIVIDADES:

Copia el Visual Thinking en tu cuaderno





 


12 de febrero de 2023

DÍA DEL AMOR Y LA AMISTAD





En España el Día del Amor y la Amistad, se celebra todos los años el 14 de febrero.

Es una conmemoración que busca exaltar la necesaria comprensión y cariño que debemos tenernos unos a otros y es una oportunidad para obsequiar algo a algún ser querido, sea un presente, una bendición o una palabra de aliento.

El inicio de esta festividad se remonta al año 1969. Antes de este momento, en nuestro país se conmemoraba el Día de San Valentín, también conocido como Día de los enamorados, el día 14 de febrero.

En un primer momento la fecha estaba dedicada exclusivamente a demostrar el amor a nuestras parejas, el término de la amistad surgió tiempo después y su motivo era ampliar el carácter de la celebración para que aquellos que no estuviesen en una relación también pudiesen tener un día especial para celebrar con sus amigos.

Origen del Día del Amor y la Amistad

El origen de esta festividad está directamente vinculado a la celebración de San Valentín.

La historia de San Valentín no es precisa, aunque según la leyenda fue un sacerdote que, en tiempos del emperador Claudio II, sorteó la ley que vetaba el matrimonio a los soldados jóvenes.

Fue Gelasio I, en el año 494 d.C., quien designó el 14 de febrero como el día de los enamorados, la fecha se extendió por varios siglos y en varios países del mundo se conserva al día de hoy. El día coincide con la ejecución de San Valentín, quien fue martirizado por el Imperio romano por desobedecer la orden.

Durante el siglo XX, la fecha pasó de ser una festividad netamente religiosa para convertirse en un día de carácter comercial. La fecha coincide con la muerte de San Valentín.

Los negocios y ventas de flores vendieron publicidad que relacionaba el día como una fecha propicia para hacer regalos al ser amado, llegando a ser tan popular que actualmente es una festividad propicia para comprar regalos a nuestra pareja y amigos.

El Día del Amor y la Amistad es una fecha cargada de sentimientos positivos, por ello lo mejor es regalar desde el corazón aquellos presentes que gusten a tus amigos o a tu pareja.
















Seguimos con el Proyecto de Hermanamiento con el CEIP: Adamancasis, y lo haremos realizando videoconferencias con el profe Enrique, que nos hablará de su experiencia con la erupción y como se está desarrollando la recuperación de la Isla y de sus habitantes, tras la erupción del volcán de Cumbre Vieja, que cubrió de lava una parte de la Isla de La Palma y que le afectó a el y su familia. Dando pie a una Cristina Martín Jiménez a crear un cuento, basado en la familia y en concreto al miembro mas pequeño de la familia, Abril. Dando lugar al cuento: Abril y el volcán.






5 de febrero de 2023

LOS SACRAMENTOS: EUCARISTÍA

 





La eucaristía consiste en el memorial de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús, por medio del ofrecimiento (consagración) del pan y el vino a Dios. También recibe el nombre de comunión. Asimismo, la ceremonia en que se recibe el pan y el vino por primera vez se llama Primera Comunión. El ministro de la eucaristía es el sacerdote. El sacramento va dirigido a toda la comunidad de fieles. Los bautizados y preparados pueden consumir el pan en forma de hostia.

Significado de la eucaristía

La eucaristía es el sacramento por excelencia del catolicismo, ya que resume toda la fe cristiana. La eucaristía es el signo visible de la presencia de Jesús en medio de la comunidad de creyentes. El pan y el vino consagrados recuerdan el sacrificio de Cristo y se consideran su cuerpo y su sangre. De este modo, son verdadera presencia de Jesús, alimento material y espiritual para los fieles.

El signo visible de la eucaristía es el pan y el vino, mezclado con un poco de agua. El pan representa el fruto del trabajo cotidiano. El vino representa la plenitud de la vida y lo divino. Una vez consagrados, pan y vino son cuerpo y sangre de Cristo. El agua representa a la humanidad, lo que implica que los fieles están presentes en la ofrenda.

La oración que consagra el pan y el vino como cuerpo y sangre de Cristo es la siguiente: «Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo que será entregado por ustedes». «Tomen y beban todos de él, porque ésta es mi Sangre. Sangre de la alianza nueva y eterna que será derramada por ustedes y por todos los hombres para el perdón de los pecados».

Fundamentos bíblicos de la eucaristía

El fundamento bíblico de la eucaristía se encuentra en las narraciones evangélicas de la Última Cena. Según los evangelistas, Jesús tomó el pan y el vino, los bendijo y los repartió como signo de su cuerpo y sangre. Hecho esto, les pidió repetir este gesto en su memoria (ver Mateo 26, 17-30; Marcos 14:12-25; Juan 13, 1-15; Lucas 22, 7-20). Otras referencias son: Juan 6, 30-35; Juan 6, 48-58; Primera Carta a los Corintios 10, 16 y 11, 23-29.


ACTIVIDAD:





29 de enero de 2023

SACRAMENTO DEL BAUTISMO

 



El bautismo es el primer sacramento del cristianismo, el cual se practica como un ritual de iniciación en todas las confesiones religiosas que siguen el mensaje de Jesucristo.

La palabra proviene del griego βαπτίζειν o “baptízein” que quiere decir 'sumergir'. La inmersión alude a los rituales de purificación antiguos en los cuales el penitente se sumergía en las aguas y se levantaba de ellas en señal de renacimiento espiritual.

Se cree que por medio del bautismo, las personas expresan el arrepentimiento de sus pecados, el nacimiento a una nueva vida orientada al seguimiento del Evangelio y su incorporación a la comunidad de creyentes, es decir, a la Iglesia.

Asimismo, se cree que por medio del bautismo la persona recibe el don del Espíritu Santo, la redención de los pecados y, en consecuencia, la gracia de Dios.

Antiguamente, el bautismo se practicaba en la edad adulta, tal como hoy en día se sigue practicando en las confesiones protestantes.

La práctica del bautismo en bebés o niños pequeños data del fin del milenio I, mucho antes de la separación de la Iglesia. Tenía que ver con dos cosas: por un lado, la baja expectativa de vida, pues la mortalidad infantil era muy alta y los padres esperaban garantizar que sus hijos murieran en la fe; por otro lado, los terrores de fin de milenio que generan toda clase de supersticiones sobre el fin del mundo.

  

Símbolos del bautismo

El bautismo, como todo ritual, está cargado de una serie de signos visibles que simbolizan su propósito y eficacia espiritual. Entre estos símbolos están:

  • El agua bautismal: el agua es símbolo de la purificación del alma y del cuerpo del bautizando. Antiguamente se practicaba la inmersión total para dar cuenta del renacimiento de la persona. Aunque esto se sigue practicando así en algunas religiones cristianas protestantes, en la Iglesia católica la inmersión ha sido sustituida por la aspersión del agua sobre la frente.
  • El crisma u óleo santo: este aceite sagrado perfumado consagra la incorporación de la persona a la comunidad de creyentes. Se aplica sobre la frente en forma de cruz.
  • El óleo de los catecúmenos: este óleo reviste al bautizando del don de defensor de la fe.
  • La luz (vela): es símbolo de Cristo, luz del mundo, portador de esperanza. Al dar este símbolo al bautizando o a los padres, se está expresando el deseo de que el nuevo creyente encuentre la luz de Dios en su vida.

El bautismo es un sacramento de iniciación en el cual el contrayente recibe el Espíritu Santo, inicia el seguimiento del evangelio y se integra a la Iglesia. El ministro suele ser un obispo, sacerdote o diácono. Sin embargo, en caso de peligro de muerte, cualquier bautizado puede administrar un bautismo de emergencia. El bautismo está dirigido tanto a niños como a adultos.

Significado del bautismo

La ceremonia del bautismo representa la purificación del pecado original y convierte al bautizado en templo vivo de Dios. Por lo tanto, el bautismo constituye una invitación a la santidad y a la Iglesia, y el comienzo de una vida fundada en el Evangelio.

El signo visible y obligatorio del bautismo es el agua, que representa la purificación y la renovación de la vida. La Iglesia practica el bautismo por ablución, que consiste en derramar agua sobre la cabeza del bautizando.

La oración o forma que sella la eficacia del bautismo es la siguiente: «Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo».

Existen otros elementos complementarios de la liturgia bautismal, tales como la unción del óleo y el Santo Crisma; la luz del cirio pascual y las vestiduras blancas. El óleo es aceite de oliva que se unge en el pecho para transmitir el don de fortaleza. El Santo Crisma es aceite perfumado que se unge en la cabeza en representación del Espíritu Santo.

La luz del cirio pascual es una vela larga y gruesa que representa a Cristo resucitado y el deber cristiano de irradiar su luz. En el bautismo, se transmite a padres y padrinos para que aumenten la fe del bautizado. Las vestiduras blancas son el símbolo de la santidad y de la entrada al «rebaño» de Cristo, o sea, a la Iglesia (por eso antiguamente se confeccionaba en lana de ovejas).

Fundamentos bíblicos del bautismo

El fundamento del bautismo está en los evangelios. Según estos, Juan el Bautista administraba el bautismo de inmersión en las aguas del río Jordán. Jesús fue bautizado por Juan antes de iniciar su vida pública (ver Mateo 3, 13-17; Marcos 1, 9-11; Lucas 3, 21-22; Juan 1,29-34).

Los evangelios señalan también que Jesús encomendó a los apóstoles bautizar: “Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28, 19). Otras referencias son: Marcos 16, 16 y Juan 3, 5; los Hechos de los Apóstoles y las cartas pastorales de Pablo y Pedro.

ACTIVIDADES:

Buscar y escribir (por tríos),  las siguientes  referencias bíblicas de este Sacramento.

1.- Mc 16, 16 

2.- Jn 3, 5  

3.- Hch 2, 38-41

4.- Hch 8, 12-13 

5.- Hch 8, 34-38

6.- Hch 16, 14-15 

7.- Hch 16, 32-33 

8.- Hch 18. 8 

9.- Hch 22,16 

10.- 1Carta a los Corintios 6,11 

11.- Carta a Tito 3, 5 

12.- 1Carta de Pedro 3,21 

13,. Carta a los Romanos 6, 3-4 

14.- 1Carta a los Corintios 1,16






22 de enero de 2023

PREPARAMOS EL DÍA DE LA PAZ







 



PROPUESTA DE MATERIAL


TIJERAS DE LA PAZ  

Las tijeras nos enseñarán a cortar con la violencia, con los golpes, los gritos, los insultos. Para ello, podemos trabajar la gestión del enfado. Enfadarse no es malo, solo hay que ser consciente de ello y de que podemos dañar a quién tenemos al lado si nos dejamos llevar por esta emoción. 

CORTOS INFANTILES:  "EL ENFADO " y "RESOLVER CONFLICTOS"




PEGAMENTO DE LA PAZ

Con este material, recordaremos aquellas actitudes y gestos que refuerzan la amistad. Procuraremos debatir sobre la riqueza de la amistad y lo importante que es cuidar las relaciones personales. 



CERAS DE LA PAZ

Todo debemos tener la oportunidad de aportar nuestro “color”, nuestra personalidad. Es imprescindible que aprendamos a respetarnos, a valorarnos y a cooperar juntos. 


MURAL COLABORATIVO: "CERAS DE COLORES"


GOMA DE LA PAZ


La goma nos mostrará la posibilidad de poder borrar todo lo malo y hacer “borrón y cuenta nueva”. Recordaremos la necesidad de perdonar y de pedir perdón. Una acción necesaria para aquellas ocasiones en las que nos solemos equivocar. 




SUBRAYADOR

El subrayador nos recuerda lo valiosos que somos, aunque pocas veces paremos a reflexionar sobre nuestra personalidad. Si aprendemos a conocernos, podremos conocer a los demás y resaltar lo bueno y lo positivo de cada persona. A menudo, nos quedamos con lo negativo, dejando a un lado toda la riqueza de nuestros amigos/as. Es buen momento para trabajar los elogios, el autoconcepto y la autoestima. 











 

Muchas gracias por vuestra generosidad al compartir vuestros recursos.


15 de enero de 2023

TALLER DE SENSIBILIZACIÓN DE CÁRITAS / SESIÓN 1







La Campaña institucional de Cáritas se presenta para este curso con el lema “Llamados a ser comunidad”, una invitación a tejer red con los demás, a hacer posible eso que llamamos fraternidad sumando trabajo, sueños, esfuerzo para hacernos comunión con otros.

Es una llamada a aprender a vivir en común, a respetar y hacer posibles los derechos humanos de todas las personas, y a convivir de una manera sostenible en la Casa Común que nos acoge a todos.













PINCHA EN ESTOS VÍDEOS Y CONOCERÁS UN POCO MEJOR " LOS DERECHOS HUMANOS"























8 de enero de 2023

LOS SACRAMENTOS

 

Qué es Sacramento:

Un sacramento es un signo exterior y visible que comunica la gracia divina y un medio para la santificación personal dentro del cristianismo. Son ejemplos de sacramento el bautismo y la eucaristía.

La palabra sacramento proviene del latín sacramentum, conformado por las expresiones sacrare, que significa 'hacer santo', y el sufijo mentum, que quiere decir 'medio para'.

En tanto manifestación comunitaria, los sacramentos son también una expresión pública de la fe cristiana, y participar en ellos constituye una forma de adorar a Dios.

Los sacramentos fueron instituidos por Jesucristo, y representan verdaderamente la acción de Dios prometida por él. Por ende, se dice que son eficaces, ya que en ellos se cumple lo que significan.

Si bien los sacramentos se practican en todas la denominaciones del cristianismo, el número de ellos varía de una Iglesia a otra.

La Iglesia católica reconoce siete sacramentos: Bautismo, Eucaristía, Confirmación, Reconciliación, Unción de los Enfermos, Matrimonio y Orden Sacerdotal. Estos sacramentos son reconocidos también por la Iglesia ortodoxa y la Iglesia copta.

Las Iglesias reformadas o protestantes reconocen dos sacramentos: el Bautismo y la Eucaristía (llamada también Cena del Señor). Si bien los significados del Bautismo y de la Eucaristía son los mismos que en la Iglesia católica, pueden existir diferencias en las formas de administrarlos.

Los Sacramentos son impartidos por un ministro, es decir, una persona autorizada. Se expresan mediante un signo visible o perceptible, llamado materia. Por ejemplo, una acción simbólica o algo material (agua, pan y vino). Para finalizar, los sacramentos se consideran efectivos una vez que  el ministro pronuncia oraciones llamadas formas. Por ejemplo, «yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo».

Clasificación de los sacramentos

Los siete sacramentos se clasifican de acuerdo a su función en sacramentos de iniciación, de servicio y misión y de curación.

  • Sacramentos de iniciación: son aquellos que introducen a las personas en la fe cristiana y las reafirma en el seguimiento del evangelio. Se incluyen el bautismo, la eucaristía y la confirmación.
  • Sacramentos de servicio y misión: son aquellos que expresan una vocación o un proyecto de vida. Se incluyen el matrimonio y el orden sacerdotal.
  • Sacramentos de curación: son aquellos que transmiten la presencia consoladora de Dios en el sufrimiento y la sanidad física y espiritual. Incluye la reconciliación y la unción de los enfermos.









SEGUNDO TRIMESTRE