16 de marzo de 2025

CELEBREMOS SAN JOSÉ Y EL DÍA DEL PADRE

               

Todo lo que sabemos de San José, lo podemos entrever en la Biblia, especialmente en los evangelios de San Mateo y San Lucas.

Su silencio lo caracteriza y es precisamente a través de sus obras, de sus actos de fe, confianza, y sobre todo de su amor, lo que nos descubren a San José, como un gran santo.

Dios le encomendó ser el padre adoptivo del niño Jesús y esposo de la Virgen María, un privilegio y una gran responsabilidad, el santo custodio de la Sagrada Familia.

Vivió de forma sencilla, realizando en su vida cotidiana la misión que el Padre le había encomendado de la manera más perfecta posible, contribuyendo de este modo a la realización del proyecto de la salvación de Dios.

La vida de San José fue una vida de oración y silencio permaneciendo de este modo en diálogo con Dios; trabajador y honesto para mantener a su familia; padre y esposo, lleno de amor y compasión; obediente y de una profunda fe dejándose llevar en manos de Dios; hombre justo y casto, cuya imagen vemos representada por la azucena en la mano, símbolo de pureza y de su estado virginal, en la iconografía del arte cristiano.

Podríamos decir que la vida de San José, fue una peregrinación en la fe, que al igual que María, ambos permanecieron fieles hasta el final, en lo que se le había encomendado.

Virtudes destacadas de San José

·        Paternidad

«José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer, porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mt 1, 20-21).

En esta cita bíblica se halla el núcleo central sobre San José. Fueron destacables entre otras virtudes, su obediencia y humildad, realizó lo mandado por el ángel y tomó a María con todo el misterio de la maternidad.

Se abre en esta disponibilidad y entrega absoluta al designio de Dios, que le pide el servicio de su paternidad, cooperando de este modo en el gran misterio de la redención; toda la vida de Jesús le ha sido confiada a su custodia.

En los evangelios se puede ver la tarea paterna de San José, realizada en los gestos que forman parte de la vida familiar: en su nacimiento, la circuncisión, la presentación de Jesús en el Templo… cada acontecimiento que se va desarrollando sobre su vida.

Se le ordena poner el nombre de Jesús, aunque no fuera fruto suyo, de esta manera declara su paternidad legalmente y proclamando su nombre define también su misión salvadora: «Y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mt 1,21).

El Papa Francisco en la Carta Apostólica «Patris Corde« menciona la cita de Pablo VI donde se observa la paternidad manifestada concretamente «al haber hecho de su vida un servicio, un sacrificio al misterio de la Encarnación y a la misión redentora que le está unida; al haber utilizado la autoridad legal, que le correspondía en la Sagrada Familia, para hacer de ella un don total de sí mismo, de su vida, de su trabajo; al haber convertido su vocación humana de amor doméstico en la oblación sobrehumana de sí mismo, de su corazón y de toda capacidad en el amor puesto al servicio del Mesías nacido en su casa» (Patris Corde, 1).

·        Obediencia y fe

Vemos en su persona como obedecía con docilidad, y siempre estaba oyente a la voz de Dios. En cada circunstancia de su vida se ve la respuesta dirigida hacia esta voluntad.

A través de sus sueños, se le reveló lo que tenía que hacer y se observa en él su obediencia sin pensar en las dificultades. Por la fe acató los caminos de Dios, en esa confianza que el Padre había depositado en él, al elegirlo padre de su hijo.

Acoge a María como le dice el ángel, deja a un lado sus propios razonamientos y asume lo que se le dice. Nos enseña a acoger lo que se nos da en nuestra propia vida, aunque no comprendamos.

«La acogida es un modo por el que se manifiesta en nuestra vida el don de la fortaleza que nos viene del Espíritu Santo. Solo el Señor puede darnos la fuerza para acoger la vida tal como es, para hacer sitio incluso a esa parte contradictoria, inesperada y decepcionante de la existencia» (Patris Corde, 4).

Se entregó completamente a esta misión que le encomendaba y puso su vida al servicio de ello.

Durante ella le acompañaron dolores y gozos, pero su fe y obediencia les conducía siempre en la confianza de que Dios estaba ahí.

Nos enseña a creer en Dios, a tener fe aún en medio de las dificultades, miedos, debilidades, por tanto, es necesario entonces, dejarnos abandonar en Él, para que lleve nuestra vida, porque Él tiene siempre la última palabra y su mirada es más amplia que la nuestra.

Aceptó todo por amor. Vemos como al igual que María, en cada circunstancia de la vida de José pronuncia también su «FIAT».

«Aceptó como verdad proveniente de Dios lo que ella ya había aceptado en la anunciación… Cuando Dios revela hay que prestarle «la obediencia de la fe», por la que el hombre se confía libre y totalmente a Dios, prestando a Dios revelador el homenaje del entendimiento y de la voluntad y asintiendo voluntariamente a la revelación hecha por él» (Redemptoris custos II).

·        Trabajo y silencio

San José se caracterizó por su silencio. Un silencio respetuoso y puesto al servicio de la escucha. Este silencio ayuda a tener una mirada hacia dentro para meditar y conocer la voluntad de Dios.

El Papa Benedicto dijo «dejémonos invadir por el silencio de San José«, el ruido nos impide escuchar o percibir las grandes verdades de la vida.

 

Su trabajo estaba envuelto en este silencio, era un humilde carpintero que bajo el esfuerzo de su trabajo, supo responder con fidelidad el cumplimiento de sus deberes, en un constante servicio.

El trabajo es un elemento fundamental para la dignidad de la persona y él nos enseña a hacer un trabajo justo, donde todos los dones que hemos recibido de Dios los ponemos a su servicio.

«…José acercó el trabajo humano al misterio de la redención» (Redemptoris custos IV). Por ello, los trabajadores están invitados a imitarle. Es posible servir a Cristo por medio de nuestro trabajo. «Todo cuánto que, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres…» (Col 3, 23s)

·        Custodio de la Iglesia

 Al igual que estuvo al cuidado de Jesús y María, como padre y esposo, con un corazón que fue capaz de amar y proteger al hijo de Dios y a su Madre, es por ello que se le encomienda también la Iglesia, su cuerpo místico.

Se encomienda a su protección y se le pide al igual que Él hizo, que su Iglesia colabore fielmente en la obra de la salvación siguiendo su ejemplo y pidiendo su intercesión.

Tarea que en la Iglesia compete a todos y a cada uno en su estado y tarea de vida.

«José, a la vez que continúa protegiendo a la Iglesia, sigue amparando al Niño y a su madre, y nosotros también, amando a la Iglesia, continuamos amando al Niño y a su madre» (Patris Corde, 5).

Qué nos dice a nosotros

A modo de conclusión, podemos ver cómo San José lo hizo todo ante los ojos de Dios, al que sirvió ejemplarmente.

Por lo tanto, la perfección y nuestro actuar como cristianos, en realidad se da en el cumplimiento de lo que Dios quiere de nosotros.

Con su ejemplo de vida nos enseña a amar, orar, sufrir, actuar rectamente para dar gloria a Dios con nuestra vida, en cada día que se nos da.

No es tan importante hacer «grandes cosas» sino hacer bien la tarea que debemos hacer.

«El participó en este misterio junto con Ella, comprometido en la realidad del mismo hecho salvífico, siendo depositario del mismo amor, por cuyo poder el eterno Padre «nos predestino a la adopción de hijos suyos por Jesucristo» (Ef 1,5) » (Redemptoris Custos, Introducción).

Por lo tanto, la fe y el amor con que cada cual va tejiendo su vida en el día a día es importante. Vivir con docilidad la voluntad del Padre, es vivir con un corazón agradecido por todo lo que recibimos, ser conscientes de la misión que se nos encomienda y ser fieles a ese llamamiento.

 

Nos enseña a ser grandes desde la pequeñez como María (caridad), nos invita a confiar en el creador aunque aparentemente las cosas vayan en contra (fe) y nos induce a ponernos en camino apoyados en el cayado de la esperanza.

Festividad de San José

Celebramos su festividad el 19 de Marzo de cada año, Día de San José.

La devoción hacia él, comenzó en el s. IV en Oriente. Va surgiendo entre carpinteros que lo tenían como patrono, y va poco a poco extendiéndose hasta llegar a Santa Teresa de Jesús, muy conocida entre nosotros.

Con el Papa Sixto IV se introduce su fiesta en el calendario romano el 19 de Marzo. Es Gregorio V quien la estableció en 1621 fiesta de precepto (celebración que se mantuvo hasta la reforma litúrgica del Vaticano II). A partir de entonces, van naciendo las primeras congregaciones que llevaran su nombre.

En 1870, el Papa Pío IX, declaró a San José «Patrono de la Iglesia Universal«, modelo de padre y esposo custodio de la Sagrada Familia; Juan XXIII introdujo su nombre en el canon de la misa; Pío XII lo presentó como «Patrono de los trabajadores» y San Juan Pablo II como «Custodio del Redentor«, también muy querido por el pueblo se le conoce como «Patrono de la buena muerte«.

El 8 de Diciembre de 2020 el Papa Francisco con motivo del 150º aniversario de la declaración de San José, como «Patrono de la Iglesia», escribe la Carta Apostólica «Patris Corde» (Con corazón de padre).

Con el objeto de acercarnos más a San José, un padre que toda su vida nos refleja el amor a Dios y a su familia, un ejemplo de vida para todos.

Es conociéndole cómo descubrimos este amor y podemos pedir su intercesión para imitar sus virtudes. Su vida y ejemplo nos enseña a vivir el evangelio.








ACTIVIDAD:

Haz un dibujo libre de las virtudes de San José





El 19 de marzo se celebra en España el Día del Padre, una fiesta muy especial para todos los padres que tienen hijos.

Este día tan especial es un buen momento para que los niños homenajeen a sus papás y para que los padres disfruten de las muestras de cariño de sus hijos.

El día del padre es una ocasión perfecta para fortalecer la relación entre padres e hijos y hacer algo especial, único, diferente. No hay que olvidar que las celebraciones son siempre un motivo de alegría para las familias, sobre todo para los más pequeños.

Este día nos recuerda la importancia de la figura paterna a lo largo de la historia de la humanidad. Tradicionalmente su imagen estaba más relacionada con la manutención de la familia, la seguridad, la imposición de la disciplina, que con las emociones. Hoy, sin embargo, reconocemos el papel del padre en el campo de la educación infantil y en el desarrollo afectivo y emocional de los bebés y niños.

 







ACTIVIDAD:
















9 de marzo de 2025

EXPOSICIÓN TRABAJOS INVESTIGACIÓN SOBRE JUBILEO 2025 Y DOÑA CUARESMA



                         


El combate entre Don Carnal y Doña Cuaresma es una de las alegorías más antiguas y significativas de la cultura popular española. Este enfrentamiento simboliza el eterno conflicto entre los placeres mundanos y la austeridad espiritual, un contraste que no solo define la vida de las personas, sino también su relación con las festividades y la religión.

La historia de Don Carnal y Doña Cuaresma, popularizada en El libro de buen amor del Arcipreste de Hita, es una alegoría de la lucha eterna entre los placeres terrenales y la austeridad espiritual. Este relato no solo captura el espíritu de las tradiciones carnavalescas y cuaresmales, sino que también refleja la dualidad inherente al ser humano: el deseo de disfrutar y la necesidad de moderación.

Don Carnal y Doña Cuaresma: dos caras del ser humano

Don Carnal personifica la faceta festiva y hedonista del ser humano. Representa la alegría desenfrenada, los banquetes opulentos cargados de carnes y embutidos, los disfraces coloridos y el baile. Es el espíritu del carnaval, una época en la que predominan la diversión y el desenfreno.

Por otro lado, Doña Cuaresma encarna la seriedad, la espiritualidad y la templanza. Defiende la abstinencia, tanto alimentaria como emocional, invitando a un periodo de reflexión y recogimiento. Sus alimentos son sencillos y austeros, basados en frutas, verduras y pescado.

Un combate simbólico

Esta lucha se representa tradicionalmente como un combate entre un hombre, Don Carnal, y una mujer, Doña Cuaresma. A lo largo de los siglos, numerosos artistas han encontrado inspiración en esta metáfora, especialmente en la pintura y la literatura. Uno de los ejemplos más icónicos se encuentra en la obra de Pieter Bruegel el Viejo, que en el siglo XVI inmortalizó este enfrentamiento en su pintura “La lucha entre el Carnaval y la Cuaresma”.

La batalla anual

Cada año, este duelo se reactiva en el calendario. La llegada del carnaval, dominado por Don Carnal, marca una época de disfrute, de manjares sin restricciones y de fiestas desenfrenadas. Sin embargo, esta etapa tiene un final definido: el Miércoles de Ceniza, cuando comienza la Cuaresma. Durante cuarenta días, los creyentes se preparan espiritualmente para la Semana Santa, absteniéndose de carne y llevando una vida más comedida, tal y como dicta la tradición.

El combate entre Don carnal y Doña Cuaresma

La historia del enfrentamiento entre Don Carnal y Doña Cuaresma está magistralmente narrada en El libro de buen amor, escrito en el siglo XIV por el Arcipreste de Hita. En esta obra, la batalla toma forma culinaria, enfrentando los banquetes copiosos y carnívoros de Don Carnal contra los platos sencillos y de pescado de Doña Cuaresma.

El Arcipreste describe así el ejército de Don Carnal:

«Acudió don Carnal, valiente y esforzado, de gentes bien armadas muy bien acompañado: los patos, las cecinas, costillas de carneros, piernas de puerco fresco, los jamones enteros; las tajadas de vaca, lechones y cabritos, luego los escuderos: muchos quesuelos fritos.»

Por su parte, las tropas de Doña Cuaresma están formadas por una amplia variedad de pescados y mariscos:

«Las mesnadas de doña Cuaresma estaban formadas por sardinas, mielgas, verdeles, jibias, atunes, barbos, merluzas, sabogas, delfines, sábalos, sollos o lijas, además de lejanas anguilas de Valencia saladas y curadas, cazones de Bayona, camarones del Henares y el Guadalquivir, langostas de Santander, besugos de Bermeo, lampreas de Sevilla, congrio de Laredo y salmón de Castro Urdiales.»

La lucha de Don Carnal y Doña Cuaresma

El desafío se lanza el jueves anterior al Miércoles de Ceniza, marcando el inicio de la última semana de desenfreno antes de la llegada de la Cuaresma. Don Carnal reúne a su ejército de manjares carnívoros: bueyes, cerdos, gallinas, becerros y cabras, mientras que Doña Cuaresma prepara a sus tropas de vegetales y pescados.

Cuando llega el día del combate, ambos bandos se enfrentan en una lucha encarnizada:

El puerro es el primero en herir a Don Carnal, seguido de la sardina, las anguilas y las truchas.

El atún hiere a Don Tocino; los cazones a las perdices y capones; la merluza, al puerco.

Las langostas, los sábalos y los albures golpean a Don Carnal, mientras que el delfín y el tollo atacan a su ejército de carnes.

Finalmente, el congrio, el salmón y la ballena rematan al líder carnal, sellando la victoria de Doña Cuaresma.

El combate entre don carnal y doña Cuaresma

Los restos del ejército de Don Carnal huyen, y sus principales aliados, como la cecina y el tocino, acaban colgados. Don Carnal es capturado y custodiado por el Ayuno, quien asegura su prisión durante los cuarenta días de la Cuaresma. Si quieres conocer más leyendas de la Cuaresma te animamos a conocer más sobre nuestro logo: La Vieja Cuaresma.

El Triunfo de Doña Cuaresma

La victoria de Doña Cuaresma marca el inicio de un periodo de sobriedad y abstinencia. Durante este tiempo, la carne queda proscrita y el pescado se convierte en el alimento principal. Los creyentes se preparan espiritualmente para la Semana Santa, siguiendo las normas de la tradición cristiana.

El Retorno de Don Carnal

Sin embargo, la historia no termina aquí. Al llegar el Sábado de Gloria, Don Carnal es liberado por sus aliados: Don Amor, Don Almuerzo y Doña Merienda. El carnaval regresa triunfalmente, con Don Carnal desfilando sobre un carro musical que simboliza el retorno de la alegría, los banquetes y las celebraciones. Es el momento de dejar atrás la austeridad de la Cuaresma y celebrar la vida con entusiasmo.

Una Metáfora Atemporal

La historia de Don Carnal y Doña Cuaresma sigue vigente como una representación del ciclo de la vida: un equilibrio constante entre el disfrute y la moderación. En las tradiciones populares, este relato se revive cada año con la llegada del carnaval y la posterior Cuaresma, recordándonos que, aunque los placeres mundanos sean tentadores, siempre hay un momento para la reflexión y el recogimiento.

Esta leyenda de «El combate entre Don Carnal y Doña Cuaresma», además de formar parte de nuestro patrimonio cultural, nos invita a reflexionar sobre la importancia de encontrar un balance en nuestras vidas, aceptando tanto la celebración como la introspección.

CALENDARIO DE CUARESMA


Si contemplamos la tradición de la cuaresma desde el punto de vista gastronómico, esta nos dirige a un periodo de tiempo en que la cuaresma adquiere un carácter restrictivo, de ayuno. En el que hay que abstenerse de comer carne desde cuarenta días antes de la Pascua cristiana, justo después de los excesos cometidos en el Carnaval.

Ya que durante siglos ha estado prohibida una dieta en la que se incluyera la carne. El pescado y en especial los salazones de pescado y los potajes de legumbres y verduras adquirían el mayor protagonismo, ya que estos aportaban la suficiente energía sin recurrir a las proteínas cárnicas.

Entre los pescados solía haber congrio, abadejo, arenques, y el rey, el bacalao. Este se convirtió en símbolo por excelencia de los periodos de cuaresma. Solo tenemos que fijarnos en la representación de Doña Cuaresma, una vieja con siete pies (que representan a las siete semanas de penitencia) y que lleva en una mano una cesta con diferentes verduras y hortalizas y en la otra una pieza de bacalao.


La Vieja Cuaresma, la Cuaresmera, o la Patarrona,  es un calendario popular que solía colgarse en los escaparates de los ultramarinos para anunciar la venta de bacalao en salazón durante la Cuaresma. Esta peculiar figura se representa como una anciana con siete piernas, que simbolizan las siete semanas del período cuaresmal. Cada domingo, se recortaba una de sus piernas hasta llegar al Domingo de Resurrección, cuando la carne volvía a la mesa con un banquete de celebración.


 

4 de marzo de 2025

INICAMOS EL TIEMPO DE CUARESMA Y EXPOSICIÓN TRABAJOS INVESTIGACIÓN SOBRE JUBILEO 2025

                                         


CUARESMA

Este tiempo se llama así porque dura cuarenta días. En la Biblia, el 40 es un número simbólico. Como ejemplos, tenemos los 40 días que duró el diluvio, o los 40 años que pasó el pueblo judío atravesando el desierto hacia la tierra prometida. O bien, los 40 días de oración y preparación que tuvo Cristo antes de iniciar su misión salvadora, ejemplo que nos ilustra de mejor manera lo que debe significar este tiempo.

¿Cuándo inicia la Cuaresma?

La Cuaresma cambia de fecha cada año, por lo que la Pascua no tiene una fecha fija. La Pascua se celebra el primer domingo de luna llena de primavera, lo que significa que esta fecha depende del movimiento de la luna. Una vez que ya se tiene prevista la fecha de la Pascua, se hace la cuenta de los días hacia atrás y así se llega al inicio de la Cuaresma: Miércoles de Ceniza.

¿Por qué nos ponemos la ceniza el Miércoles de Ceniza?

En el pueblo judío, la ceniza significaba penitencia, arrepentimiento, e incluso, luto. De manera que el ponernos ceniza en la cabeza o en la frente es reconocer y expresar nuestro dolor por el pecado. Es decir, que la ceniza tiene un sentido penitencial.

Esto, además, nos recuerda el libro del profeta Jonás. Después de que él predicó a los pecadores, éstos se convirtieron, y para mostrar su arrepentimiento e implorar la misericordia de Dios, se pusieron ceniza en la cabeza.

La ceniza que se nos impone en la cabeza se obtiene de la quema de las palmas del Domingo de Ramos del año anterior.

¿Qué hacer durante la Cuaresma?

Es un tiempo especial de oración, reflexión y revisión de vida para descubrir qué tenemos que cambiar o mejorar. Pero también es un tiempo para ser más misericordiosos, y es que no basta dejar a un lado la maldad, sino hacer que la bondad supere la maldad.

En concreto, lo que hay que hacer es tratar de cumplir con las tres propuestas que nos hace la Iglesia: limosna, oración y ayuno. También hay que hacer obras de misericordia, tanto espirituales como corporales, para tratar de acrecentar nuestra cercanía con Jesús nuestro Señor.





 


 
 


23 de febrero de 2025

MUJERES DE LA BIBLIA: REBECA Y EXPOSICIÓN TRABAJOS INVESTIGACIÓN SOBRE JUBILEO 2025



Génesis 24

El matrimonio de Isaac y Rebeca

1 ya era un anciano de edad avanzada, y el Señor lo había bendecido en todo.

2 Entonces dijo al servidor más antiguo de su casa, el que le administraba todos los bienes: "Coloca tu mano debajo de mi muslo, 3 y júrame por el Señor, Dios del Cielo y de la tierra, que no buscarás una esposa para mi hijo entre las hijas de los cananeos, con los que estoy viviendo, 4 sino que irás a mi país natal, y de allí traerás una esposa para Isaac".

5 El servidor le dijo: "Si la mujer no quiere venir conmigo a esta tierra, ¿debo hacer que tu hijo regrese al país de donde saliste?".

6 "Cuídate muy bien de llevar allí a mi hijo", replicó

7 "El Señor, Dios del cielo, que me sacó de mi casa paterna y de mi país natal, y me prometió solemnemente dar esta tierra a mis descendientes, enviará su Ángel delante de ti, a fin de que puedas traer de allí una esposa para mi hijo.

8 Si la mujer no quiere seguirte, quedarás libre del juramento que me haces; pero no lleves allí a mi hijo".

9 El servidor puso su mano debajo del muslo de , su señor, y le prestó juramento respecto de lo que habían hablado.

10 Luego tomó diez de los camellos de su señor, y llevando consigo toda clase de regalos, partió hacia Arám Naharaim, hacia la ciudad de Najor.

11 Allí hizo arrodillar a los camellos junto a la fuente, en las afueras de la ciudad. Era el atardecer, la hora en que las mujeres salen a buscar agua.

12 Entonces dijo: "Señor, Dios de , dame hoy una señal favorable, y muéstrate bondadoso con mi patrón .

13 Yo me quedaré parado junto a la fuente, mientras las hijas de los pobladores de la ciudad vienen a sacar agua.

14 La joven a la que yo diga: "Por favor, inclina tu cántaro para que pueda beber", y que me responda: "Toma, y también daré de beber a tus camellos", esa será la mujer que has destinado para tu servidor Isaac. Así reconoceré que has sido bondadoso con mi patrón".

15 Aún no había terminado de hablar, cuando Rebeca, la hija de Betuel "el cual era a su vez hijo de Milcá, la esposa de Najor, el hermano de " apareció con un cántaro sobre el hombro.

16 Era una joven virgen, de aspecto muy hermoso, que nunca había tenido relaciones con ningún hombre. Ella bajó a la fuente, llenó su cántaro, y cuando se disponía a regresar, 17 el servidor corrió a su encuentro y le dijo: "Por favor, dame un trago de esa agua que llevas en el cántaro".

18 "Bebe, señor", respondió ella, y bajando el cántaro de su hombro, se apresuró a darle de beber.

19 Después que lo dejó beber hasta saciarse, añadió: "También sacaré agua hasta que tus camellos se sacien de beber".

20 En seguida vació su cántaro en el bebedero, y fue corriendo de nuevo a la fuente, hasta que sacó agua para todos los camellos.

21 Mientras tanto, el hombre la contemplaba en silencio, deseoso de saber si el Señor le permitiría lograr su cometido o no.

22 Cuando los camellos terminaron de beber, el hombre tomó un anillo de oro que pesaba medio siclo, y lo colocó en la nariz de la joven; luego le puso en los brazos dos pulseras de diez siclos.

23 Después le preguntó: "¿De quién eres hija? ¿Y hay lugar en la casa de tu padre para que podamos pasar la noche?".

24 Ella respondió: "Soy la hija de Betuel, el hijo que Milcá dio a Najor". 25 Y añadió: "En nuestra casa hay paja y forraje en abundancia, y también hay sitio para pasar la noche".

26 El hombre se inclinó y adoró al Señor, 27 diciendo: "Bendito sea el Señor, Dios de mi patrón , que nunca dejó de manifestarle su amor y su fidelidad. Él ha guiado mis pasos hasta la casa de sus parientes".

28 Entretanto, la joven corrió a llevar la noticia a la casa de su madre.

29 Rebeca tenía un hermano llamado Labán.

30 Este, apenas vio el anillo y las pulseras que traía su hermana, y le oyó contar todo lo que el hombre le había dicho, salió rápidamente y se dirigió hacia la fuente en busca de él. Al llegar, lo encontró con sus camellos junto a la fuente.

31 Entonces le dijo: "¡Ven, bendito del Señor! ¿Por qué te quedas afuera, si yo he preparado mi casa y tengo lugar para los camellos?".

32 El hombre entró en la casa. En seguida desensillaron los camellos, les dieron agua y forraje, y trajeron agua para que él y sus acompañantes se lavaran los pies.

33 Pero cuando le sirvieron de comer, el hombre dijo: "No voy a comer, si antes no expongo el asunto que traigo entre manos". "Habla", le respondió Labán.

34 Él continuó: "Yo soy servidor de .

35 El Señor colmó de bendiciones a mi patrón y lo hizo prosperar, dándole ovejas y vacas, plata y oro, esclavos y esclavas, camellos y asnos.

36 Y su esposa Sara, siendo ya anciana, le dio un hijo, a quien mi patrón legó todos sus bienes.

37 Ahora bien, mi patrón me hizo prestar un juramento, diciendo: ‘No busques una esposa para mi hijo entre las hijas de los cananeos, en cuyo país resido.

38 Ve, en cambio, a mi casa paterna, y busca entre mis familiares una esposa para mi hijo’.

39  ¿Y si la mujer se niega a venir conmigo?, le pregunté.

40 Pero él me respondió: "El Señor, en cuya presencia he caminado siempre, enviará su Ángel delante de ti, y hará que logres tu cometido, trayendo para mi hijo una esposa de mi propia familia, de mi casa paterna.

41 Para quedar libre del juramento que me haces, debes visitar primero a mis familiares. Si ellos no quieren dártela, el juramento ya no te obligará".

42 Por eso hoy, al llegar a la fuente, dije: Señor, Dios de mi patrón , permíteme llevar a cabo la misión que he venido a realizar.

43 Yo me quedaré parado junto a la fuente, y cuando salga una joven a buscar agua, le diré: Déjame beber un poco de agua de tu cántaro.

44 Y si ella me responde: Bebe, y también sacaré agua para que beban tus camellos, esa será la mujer que tú has destinado para el hijo de mi señor.

45 Apenas terminé de decir estas cosas, salió Rebeca con un cántaro sobre el hombro. Y cuando bajó a la fuente para sacar agua, le dije: Por favor, dame de beber.

46 Ella se apresuró a bajar el cántaro de su hombro y respondió: "Bebe, y también daré de beber a tus camellos". Yo bebí, y ella dio agua a los camellos.

47 Después le pregunté: "¿De quién eres hija?". "Soy hija de Betuel, el hijo que Milcá dio a Najor", respondió ella. Yo le puse el anillo en la nariz y las pulseras en los brazos, 48 y postrándome, adoré y bendije al Señor, el Dios de, que me guio por el buen camino, para que pudiera llevar al hijo de mi patrón una hija de su pariente.

49 Y ahora, si ustedes están dispuestos a ofrecer a mi patrón una auténtica prueba de amistad, díganmelo; si no, díganmelo también. Así yo sabré a qué atenerme".

50 Labán y Betuel dijeron: "Todo esto viene del Señor. Nosotros no podemos responderte ni sí ni no.

51 Ahí tienes a Rebeca: llévala contigo, y que sea la esposa de tu patrón, como el Señor lo ha dispuesto.

52 Cuando el servidor de oyó estas palabras, se postró en tierra delante del Señor.

53 Luego sacó unos objetos de oro y plata y algunos vestidos, y se los obsequió a Rebeca. También entregó regalos a su hermano y a su madre.

54 Después él y sus acompañantes comieron y bebieron, y pasaron la noche allí. A la mañana siguiente, apenas se levantaron, el servidor dijo: "Déjenme regresar a la casa de mi patrón".

55 El hermano y la madre de Rebeca respondieron: "Que la muchacha se quede con nosotros unos diez días más. Luego podrás irte".

56 Pero el servidor replicó: "No me detengan, ahora que el Señor me permitió lograr mi cometido. Déjenme ir, y volveré a la casa de mi patrón".

57 Ellos dijeron: "Llamemos a la muchacha, y preguntémosle qué opina". 58 Entonces llamaron a Rebeca y le preguntaron: "¿Quieres irte con este hombre?". "Sí", respondió ella.

59 Ellos despidieron a Rebeca y a su nodriza, lo mismo que al servidor y a sus acompañantes, 60 y la bendijeron, diciendo:

"Hermana nuestra, que nazcan de ti

millares y decenas de millares;

y que tus descendientes conquisten

las ciudades de sus enemigos".

61 Rebeca y sus sirvientas montaron en los camellos y siguieron al hombre. Este tomó consigo a Rebeca, y partió.

62 Entretanto, Isaac había vuelto de las cercanías del pozo de Lajai Roí, porque estaba radicado en la región del Négueb.

63 Al atardecer salió a caminar por el campo, y vio venir unos camellos.

64 Cuando Rebeca vio a Isaac, bajó del camello

65 y preguntó al servidor: "¿Quién es ese hombre que viene hacia nosotros por el campo?". "Es mi señor", respondió el servidor. Entonces ella tomó su velo y se cubrió.

66 El servidor contó a Isaac todas las cosas que había hecho,

67 y este hizo entrar a Rebeca en su carpa. Isaac se casó con ella y la amó. Así encontró un consuelo después de la muerte de su madre.


Génesis 25, 20-28

Madre de dos naciones

20. Tenía Isaac cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel, el arameo de Paddán Aram, y hermana de Labán el arameo.

21. Isaac suplicó al Señor  en favor de su mujer, pues era estéril, y Él le fue propicio, y concibió su mujer Rebeca.

22. Pero los hijos se entrechocaban en su seno. Ella se dijo: «Siendo así, ¿para qué vivir?» Y fue a consultar al Señor.

23. Y Él le respondió: «Dos pueblos hay en tu vientre, dos naciones que, al salir de tus entrañas, se dividirán. La una oprimirá a la otra; el mayor servirá al pequeño.»

24. Cumpliéndose  los días de dar a luz, y resultó que había dos mellizos en su vientre.

25 El que salió primero era rubio, y estaba todo cubierto de vello, como si tuviera un manto de piel. A este lo llamaron Esaú.

26 Después salió su hermano, que con su mano tenía agarrado el talón de Esaú. Por ello lo llamaron Jacob. Cuando nacieron, Isaac tenía sesenta años.

27 Los niños crecieron. Esaú se convirtió en un hombre agreste, experto en la caza. Jacob, en cambio, era un hombre apacible y apegado a su carpa.

28 Isaac quería más a Esaú, porque las presas de caza eran su plato preferido; pero Rebeca sentía más cariño por Jacob.

Explicación:

Dos naciones están en tu seno fue un anuncio profético de que Jacob estaba destinado a convertirse en el padre de las doce tribus de Israel y patriarca del pueblo elegido de Dios. Por el contrario, Esaú se convertiría en el progenitor de la nación de Edom (Edomitas) 

Historia de Esaú y Jacob (Génesis 25,30; 32,3; 36,1; 36, 30). 

La rivalidad entre hermanos que había comenzado con los empujones en el vientre materno continuaría a lo largo de sus vidas y sería heredada por las naciones que estos gemelos engendrarían.


   


 















16 de febrero de 2025

26 de enero de 2025

INVESTIGAMOS SOBRE EL JUBILEO 2025 - 1

Después de haber realizado una lluvia de ideas sobre el tema a tratar.


 


Los alumnos por parejas investigaran a cerca de uno de estos  temas de interés  y realizaran una presentación sobre el tema elegido al resto de grupos y harán 5 preguntas con su repuesta, para posteriormente confeccionar un juego de preguntas sobre el Jubileo 2025.                           



Mascota del jubileo



INTERESANTE

                            

Caminemos  como Peregrinos de la esperanza

Este año pueden llamarlo año santo porque busca acercarnos a la santidad. Es un un Año Jubilar

1- Durante este tiempo, recibimos bendiciones y perdón por medio de la iglesia. Es una oportunidad para acercarnos más a Jesús...

2- Este año jubilar es: "Peregrinos de la Esperanza"

Ser "peregrino" es como ser un viajero en busca de algo especial. En este año, somos peregrinos buscando esperanza, esa luz que nos guía incluso en los días difíciles.

Peregrinar, nos recuerda que vamos camino al cielo. ¡Y que todos debemos llegar!

3-Caminar juntos: vivimos como iglesia

Nos invita a caminar unidos, como una gran familia.  A ser el rostro de Dios, a ser uno, y a compartir el amor de Dios. Nos llena de alegría y esperanza vivir como hermanos.

4- Es tiempo de vivir como HIJOS DE DIOS

Este es el momento perfecto para hacer el bien: ayudar a un amigo, compartir con los demás a Dios, de hablar sobre su misericordia ¡Cada acción nos acerca más a Dios!

5-Celebrar y orar

En el Año Jubilar, celebramos y oramos juntos. Vamos a la iglesia, cantamos y hablamos con Jesús, pidiéndole que nos llene de esperanza, vivimos la experiencia de ser una gran familia como testigos de  Fé.

¡Recuerda! El Año Jubilar Peregrinos de la Esperanza es un tiempo para estar cerca de Dios, caminar en familia, hacer el bien y celebrar con mucha alegría ¡En dónde podemos recibir el perdón. ¡Vamos a vivirlo juntos!

¡Los niños pueden transformar este mundo siendo testigos de que Jesús vive y habita en nuestros corazones!




El Año Jubilar, o Año Santo, es un período especial de gracia y renovación espiritual que se celebra cada 25 años.

Este Jubileo, bajo el lema ‘Peregrinos de Esperanza’, comenzó el 24 de diciembre de 2024 con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro y se extenderá hasta el 6 de enero de 2025 con la última apertura en la Basílica de San Pablo Extramuros.

¿Qué es el año Jubileo 2025?

En la tradición católica, el Jubileo o ‘Año Santo’ es un tiempo dedicado a “consolidar la fe y la solidaridad”, durante el cual la Iglesia concede indulgencias o el perdón de los pecados a todos aquellos que hagan obras de caridad y atraviesen algunas de las Puertas Santas: en San Pedro o en las otras basílicas romanas; o en los templos jubilares designados por cada obispo en su diócesis o iglesia local.

Como lo indica su lema que dice ‘Peregrinos de Esperanza’, en el año Jubileo 2025, la Iglesia Católica busca ofrecer un tiempo de renovación espiritual y esperanza en medio de los desafíos que enfrenta el planeta en cuestión de conflictos, enfermedades, desigualdad y crisis climática.

Vivamos con gozo este Año Jubilar.

¡Seamos Peregrinos de la Esperanza!



INDULGENCIA

La palabra "indulgencia” viene del término INDULTO, que significa PERDÓN DE UNA DEUDA O DE UNA CULPA MERECIDA.

Cuando tú pecas gravemente de manera libre y consciente, además de hacer daño a los otros, te separas de Dios y quedan cerradas las puertas del cielo para ti.

Con el sacramento de la CONFESIÓN, recibes el perdón de Dios y recuperas la unión con El.

Este perdón Dios te lo da gratis y supone que tendrás un cambio real en tu vida.

Al confesarte se supone también que estás dispuesto a "reparar" o componer aquello que has descompuesto con tu pecado.

Como esto muchas veces no es posible, pues es difícil reparar el daño cometido, entonces el pecado aunque ya esté perdonado en la confesión, te deja como una mancha, que tendrás que limpiar en esta vida con obras buenas o en el Purgatorio, para poder entrar totalmente limpio al Cielo.

Para entender esto mejor, podemos usar un ejemplo muy sencillo:

🔸 El pecado es como un clavo que penetra en la madera.

🔸 La confesión saca el clavo, pero deja un agujerito en la madera.

🔸 La indulgencia es como reparar  tapando con masilla el  agujero dejando  la madera como nueva.

Esto significa que si recibes la INDULGENCIA PLENARIA (de todas tus culpas) estarás como recién bautizado, con el alma totalmente limpia de culpa.

Si mueres acabando de recibir la indulgencia plenaria, te irás al Cielo directo sin hacer escala en el Purgatorio.

A partir de la indulgencia todas las manchas que tenía tu alma desaparecerán. ¡Borrón y cuenta nueva!

Es muy importante reflexionar: esto solo es posible porque la MISERICORDIA de Dios es infinita y porque su AMOR hacia ti también es infinito y no porque tu te lo ganes por tus méritos.

































     LA SEMILLA 

     PARTE DE UNA PLANTA


                         

          HACE FRIO

Descubre este precioso cuento infantil sobre la solidaridad escrito por Teresa del Valle Drube. La familia de ardillas ayudará a sus amigos ante el peligro que acecha en el bosque. La solidaridad es un valor importantísimo para inculcar en nuestros niños, solo así aprenderán la importancia de compartir con los menos favorecidos parte de lo que ellos tienen.

          EL VALOR DE COMPARTIR

¿Cuál es el valor de compartir?

Compartir es el acto de participación recíproca en algo, ya sea material o inmaterial. Lleva implícito el valor de dar (la generosidad) y de recibir, aceptar o acoger lo que otra persona ofrece.  Para una persona es importante recordar que para poder recibir es fundamental DAR!!!!