22 de febrero de 2026

15 de febrero de 2026

LOS SIETE FANTÁSTICOS 4: LA CONFIRMACIÓN / INICIAMOS LA CUARESMA

   










Qué es Confirmación:

Confirmación puede referirse a dos cosas: por un lado, la acción y efecto de confirmar, esto es, dar prueba de un hecho, fenómeno, decisión, etc. Por el otro lado, puede referirse también a un sacramento de la Iglesia católica.

La confirmación es uno de los siete sacramentos de la Iglesia católica, practicado también por la Iglesia ortodoxa y la anglicana. Su propósito es renovar las promesas bautismales y expresar públicamente el compromiso del seguimiento del Evangelio.

En la antigüedad, la confirmación era practicada por la Iglesia junto con el bautismo, que es el ritual de iniciación cristiana, y la comunión. Esto se debía a que en aquellos tiempos, estos rituales eran recibidos tras una larga formación.

Cuando se estableció la costumbre de bautizar a los niños pequeños, los tres rituales se separaron. A partir del Concilio de Trento en el siglo XVI, la confirmación pasó a administrarse entre 2 y 7 años después del bautismo.

En los tiempos actuales, gracias al Concilio Vaticano II en la década de 1960, la administración de la confirmación se ha postergado hasta unos 7 años después de la primera comunión, de manera que la persona pueda renovar sus promesas bautismales de forma consciente. En términos generales, la confirmación suele practicarse después de los 16 años.

Símbolos de la confirmación

El sacramento de la confirmación es administrado por un obispo. Sus símbolos rituales son:

  • La imposición de las manos: este signo transmite la bendición, el poder y la gracia de Dios de una persona a otra. Representa así la eficacia del la entrega del don del Espíritu Santo.
  • La crismación o unción del óleo sagrado: a través de la unción del óleo sagrado, símbolo de abundancia, gozo y limpieza, el confirmando se consagra como testigo de la fe y seguidor del Evangelio.

Además, el confirmando debe escoger un padrino o una madrina de confirmación, cuyo papel será acompañarle en la profundización de su fe en la edad adulta. Por ello, el padrino o la madrina deberán ser creyentes practicantes.


La confirmación es un sacramento de iniciación que consiste en la renovación de las promesas bautismales. Entre ellas, el rechazo del pecado, el seguimiento del evangelio y el compromiso con la Iglesia. El ministro es el obispo, quien pueden delegar la función en un sacerdote. El sujeto puede ser cualquier persona bautizada que haya tomado la primera comunión.

Significado de la confirmación

La confirmación simboliza la reafirmación de la fe y del compromiso cristiano, acrecentados por los dones del Espíritu Santo: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.

La materia o signo visible de la confirmación es la unción del Santo Crisma, un aceite perfumado que simboliza el fortalecimiento de la fe y el llamado a ser testimonio. Imposición de manos, la cual transmite la bendición de Dios.

La oración por la cual se sella el sacramento de la confirmación es: «Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo». Una vez pronunciada por el obispo, la persona ya está confirmada.

Otros elementos complementarios de la liturgia de confirmación son: la luz del cirio pascual y el beso de la paz. La luz es símbolo del Espíritu Santo que da vida. El beso es señal de la comunión del obispo con los fieles.

Fundamentos bíblicos de la confirmación

El principal fundamento bíblico de la confirmación se encuentra en el pasaje de Pentecostés, de los Hechos de los Apóstoles (Hechos 2, 1-13). Según el libro, después de la muerte y resurrección de Jesús, los apóstoles se escondieron por miedo.

Al final de cincuenta días, el Espíritu Santo se derramó sobre ellos, fortaleció su fe, los colmó de dones y los envió a predicar el Evangelio. Otras referencias son: Hechos de los Apóstoles 19, 1-6. Segunda Carta a los Corintios 1, 21-22. Efesios 1, 13. Hebreos 6, 1-2.


 




ACTIVIDAD: 


El Miércoles de Ceniza marca el inicio de los 40 días de Cuaresma, en los que la Iglesia Católica convoca a los fieles a la conversión y a la preparación para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa.

La Cuaresma es un tiempo de preparación para la Semana Santa, en la que se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Este tiempo dura 40 días, de ahí su nombre y comienza con el Miércoles de Ceniza.

¿De dónde se obtienen las cenizas?

Para esta importante ceremonia se queman los restos de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Estas se rocían con agua bendita y luego son aromatizadas con incienso.

La Cuaresma es una temporada de vida simple. Mientras toda la Iglesia se prepara para la gran celebración del Misterio Pascual de Cristo en el Triduo Pascual, los católicos hacen esfuerzos especiales para orar, hacer penitencia y buenas obras.

La cuaresma es como un testigo anual que nos recuerda la importancia de la Cruz de Cristo, como signo e instrumento de salvación. La cuaresma es el ofrecimiento público y solemne de la pascua de Cristo, su muerte y resurrección para la redención de todos.

¿Cuáles son las actividades que se realizan en la Cuaresma?

La iglesia católica aconseja mantener como base tres prácticas cuaresmales.

Ayuno. El Código de Derecho Canónico establece que el ayuno es obligatorio desde los 18 hasta los 59 años.

Oración. El cristiano dialoga con el Señor, deja que la gracia entre en su corazón y se abre a la acción del Espíritu Santo.

Limosna.

¿Cuáles son los signos de la Cuaresma?

Símbolos de la Cuaresma son:

La cruz de ceniza. Representa la “quema” o purga de los pecados previos a la Cuaresma, de modo que el feligrés está listo y limpio para el bautismo y la reunión con Cristo.

El color púrpura.

La cruz.



 




ACTIVIDADES:

Copia el Visual Thinking en tu cuaderno





 




8 de febrero de 2026

LOS SIETE FANTÁSTICOS 3: LA EUCARISTÍA

 





La eucaristía consiste en el memorial de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús, por medio del ofrecimiento (consagración) del pan y el vino a Dios. También recibe el nombre de comunión. Asimismo, la ceremonia en que se recibe el pan y el vino por primera vez se llama Primera Comunión. El ministro de la eucaristía es el sacerdote. El sacramento va dirigido a toda la comunidad de fieles. Los bautizados y preparados pueden consumir el pan en forma de hostia.

Significado de la eucaristía

La eucaristía es el sacramento por excelencia del catolicismo, ya que resume toda la fe cristiana. La eucaristía es el signo visible de la presencia de Jesús en medio de la comunidad de creyentes. El pan y el vino consagrados recuerdan el sacrificio de Cristo y se consideran su cuerpo y su sangre. De este modo, son verdadera presencia de Jesús, alimento material y espiritual para los fieles.

El signo visible de la eucaristía es el pan y el vino, mezclado con un poco de agua. El pan representa el fruto del trabajo cotidiano. El vino representa la plenitud de la vida y lo divino. Una vez consagrados, pan y vino son cuerpo y sangre de Cristo. El agua representa a la humanidad, lo que implica que los fieles están presentes en la ofrenda.

La oración que consagra el pan y el vino como cuerpo y sangre de Cristo es la siguiente: «Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo que será entregado por ustedes». «Tomen y beban todos de él, porque ésta es mi Sangre. Sangre de la alianza nueva y eterna que será derramada por ustedes y por todos los hombres para el perdón de los pecados».

Fundamentos bíblicos de la eucaristía

El fundamento bíblico de la eucaristía se encuentra en las narraciones evangélicas de la Última Cena. Según los evangelistas, Jesús tomó el pan y el vino, los bendijo y los repartió como signo de su cuerpo y sangre. Hecho esto, les pidió repetir este gesto en su memoria (ver Mateo 26, 17-30; Marcos 14:12-25; Juan 13, 1-15; Lucas 22, 7-20). Otras referencias son: Juan 6, 30-35; Juan 6, 48-58; Primera Carta a los Corintios 10, 16 y 11, 23-29.


ACTIVIDAD:





1 de febrero de 2026

LOS SIETE MAGNÍFICOS 2: EL BAUTISMO

 



El bautismo es el primer sacramento del cristianismo, el cual se practica como un ritual de iniciación en todas las confesiones religiosas que siguen el mensaje de Jesucristo.

La palabra proviene del griego βαπτίζειν o “baptízein” que quiere decir 'sumergir'. La inmersión alude a los rituales de purificación antiguos en los cuales el penitente se sumergía en las aguas y se levantaba de ellas en señal de renacimiento espiritual.

Se cree que por medio del bautismo, las personas expresan el arrepentimiento de sus pecados, el nacimiento a una nueva vida orientada al seguimiento del Evangelio y su incorporación a la comunidad de creyentes, es decir, a la Iglesia.

Asimismo, se cree que por medio del bautismo la persona recibe el don del Espíritu Santo, la redención de los pecados y, en consecuencia, la gracia de Dios.

Antiguamente, el bautismo se practicaba en la edad adulta, tal como hoy en día se sigue practicando en las confesiones protestantes.

La práctica del bautismo en bebés o niños pequeños data del fin del milenio I, mucho antes de la separación de la Iglesia. Tenía que ver con dos cosas: por un lado, la baja expectativa de vida, pues la mortalidad infantil era muy alta y los padres esperaban garantizar que sus hijos murieran en la fe; por otro lado, los terrores de fin de milenio que generan toda clase de supersticiones sobre el fin del mundo.

  

Símbolos del bautismo

El bautismo, como todo ritual, está cargado de una serie de signos visibles que simbolizan su propósito y eficacia espiritual. Entre estos símbolos están:

  • El agua bautismal: el agua es símbolo de la purificación del alma y del cuerpo del bautizando. Antiguamente se practicaba la inmersión total para dar cuenta del renacimiento de la persona. Aunque esto se sigue practicando así en algunas religiones cristianas protestantes, en la Iglesia católica la inmersión ha sido sustituida por la aspersión del agua sobre la frente.
  • El crisma u óleo santo: este aceite sagrado perfumado consagra la incorporación de la persona a la comunidad de creyentes. Se aplica sobre la frente en forma de cruz.
  • El óleo de los catecúmenos: este óleo reviste al bautizando del don de defensor de la fe.
  • La luz (vela): es símbolo de Cristo, luz del mundo, portador de esperanza. Al dar este símbolo al bautizando o a los padres, se está expresando el deseo de que el nuevo creyente encuentre la luz de Dios en su vida.

El bautismo es un sacramento de iniciación en el cual el contrayente recibe el Espíritu Santo, inicia el seguimiento del evangelio y se integra a la Iglesia. El ministro suele ser un obispo, sacerdote o diácono. Sin embargo, en caso de peligro de muerte, cualquier bautizado puede administrar un bautismo de emergencia. El bautismo está dirigido tanto a niños como a adultos.

Significado del bautismo

La ceremonia del bautismo representa la purificación del pecado original y convierte al bautizado en templo vivo de Dios. Por lo tanto, el bautismo constituye una invitación a la santidad y a la Iglesia, y el comienzo de una vida fundada en el Evangelio.

El signo visible y obligatorio del bautismo es el agua, que representa la purificación y la renovación de la vida. La Iglesia practica el bautismo por ablución, que consiste en derramar agua sobre la cabeza del bautizando.

La oración o forma que sella la eficacia del bautismo es la siguiente: «Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo».

Existen otros elementos complementarios de la liturgia bautismal, tales como la unción del óleo y el Santo Crisma; la luz del cirio pascual y las vestiduras blancas. El óleo es aceite de oliva que se unge en el pecho para transmitir el don de fortaleza. El Santo Crisma es aceite perfumado que se unge en la cabeza en representación del Espíritu Santo.

La luz del cirio pascual es una vela larga y gruesa que representa a Cristo resucitado y el deber cristiano de irradiar su luz. En el bautismo, se transmite a padres y padrinos para que aumenten la fe del bautizado. Las vestiduras blancas son el símbolo de la santidad y de la entrada al «rebaño» de Cristo, o sea, a la Iglesia (por eso antiguamente se confeccionaba en lana de ovejas).

Fundamentos bíblicos del bautismo

El fundamento del bautismo está en los evangelios. Según estos, Juan el Bautista administraba el bautismo de inmersión en las aguas del río Jordán. Jesús fue bautizado por Juan antes de iniciar su vida pública (ver Mateo 3, 13-17; Marcos 1, 9-11; Lucas 3, 21-22; Juan 1,29-34).

Los evangelios señalan también que Jesús encomendó a los apóstoles bautizar: “Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28, 19). Otras referencias son: Marcos 16, 16 y Juan 3, 5; los Hechos de los Apóstoles y las cartas pastorales de Pablo y Pedro.

ACTIVIDADES:

Buscar y escribir (por tríos),  las siguientes  referencias bíblicas de este Sacramento.

1.- Mc 16, 16 

2.- Jn 3, 5  

3.- Hch 2, 38-41

4.- Hch 8, 12-13 

5.- Hch 8, 34-38

6.- Hch 16, 14-15 

7.- Hch 16, 32-33 

8.- Hch 18. 8 

9.- Hch 22,16 

10.- 1Carta a los Corintios 6,11 

11.- Carta a Tito 3, 5 

12.- 1Carta de Pedro 3,21 

13,. Carta a los Romanos 6, 3-4 

14.- 1Carta a los Corintios 1,16